Conocimientos científicamente afianzados
Los conocimientos científicamente afianzados constituyen uno de los tres elementos fundamentales que integran el sistema de valoración de la prueba conocido como sana crítica. Estos conocimientos se refieren a saberes técnicos que cuentan con el respaldo del mundo de la ciencia. Por su propia naturaleza, gozan del mismo carácter objetivo que las reglas de la lógica.
Según la doctrina, los conocimientos científicos son aquellos que una determinada ciencia o arte acepta como intersubjetivamente válidos o compulsivamente obligatorios dentro de su área. Típicamente, se obtienen de informes periciales o de expertos en un área determinada. La prueba científica suele tener una mayor relevancia en el ámbito del derecho penal, pero su uso es cada vez más frecuente en otras áreas del derecho.
Desde la perspectiva de los jueces, los conocimientos científicamente afianzados son el conjunto de saberes propio de las ciencias. Sin embargo, existe debate sobre la extensión de esta expresión, con algunos jueces limitándola a las ciencias exactas, mientras que otros la aplican también a las ciencias sociales, humanas y formales como la matemática. Incluso se ha sugerido que el saber jurídico, cuando está sumamente aprobado, acreditado y afianzado por la jurisprudencia, podría considerarse conocimiento científicamente afianzado. La clave para su diferenciación radicaría en la usabilidad y consolidación de los saberes dentro de una comunidad especializada.
El método científico es fundamental para la adquisición de estos conocimientos, caracterizado por etapas de conocimiento, observación, planteamiento del problema, documentación, hipótesis, experimentación, demostración o refutación y conclusión (tesis o teoría). Los conocimientos científicos están asociados a las teorías y leyes de las diversas ciencias que se han construido mediante este método, cuya característica fundamental es la demostración.
En el proceso judicial, la prueba pericial es el medio típico a través del cual se incorporan los conocimientos científicos. Los peritos son terceros técnicamente idóneos llamados a dar su opinión fundada en conocimientos especiales sobre una ciencia, arte o técnica. Sin embargo, el juez no está obligado a aceptar sin cuestionamiento el saber proporcionado por la pericia, debiendo ejercer un control riguroso considerando la legitimación del perito, su experiencia, la metodología empleada y la admisibilidad de sus argumentos.
Un dato o información científica validado no puede ser desatendido por el juez, ya que está avalado por un método que otorga seguridad y suficientes grados de certeza, de manera que una conclusión diferente podría considerarse arbitraria. En este sentido, los conocimientos científicos actúan como un límite para la apreciación probatoria. Incluso, una máxima de la experiencia "no fiable" puede ser considerada como tal si está falsada por algún conocimiento científico reconocible.
Es importante distinguir los conocimientos científicos de los conocimientos técnicos, que involucran competencias específicas pero no necesariamente derivadas del método científico estricto. También se diferencian de las máximas de la experiencia, que provienen del conocimiento común y la observación cotidiana. Mientras que las máximas de la experiencia tienen un valor aproximado y carecen de certeza lógica, los conocimientos científicos buscan ofrecer un mayor grado de certeza a través de la aplicación del método científico.
Sin embargo, se advierte sobre el peligro de una extremada confianza del juez hacia el informe pericial, lo que podría llevar a que se dé por acreditado un hecho solamente por recaer en una prueba de carácter científico, sin considerar la validez de la prueba ni la idoneidad del perito. Existe el riesgo de que el juez sea reemplazado por el perito en el proceso de valoración y decisión.
En resumen, los conocimientos científicamente afianzados son aquellos saberes respaldados por la ciencia, obtenidos generalmente a través del método científico y aportados al proceso a menudo mediante prueba pericial. Son considerados objetivos y vinculantes para el juez en su labor de valoración de la prueba bajo el sistema de la sana crítica, aunque su alcance y la forma en que deben ser evaluados siguen siendo objeto de debate y requieren un análisis crítico por parte del juzgador.
Ejemplos
Los conocimientos científicamente afianzados son saberes técnicos que cuentan con el respaldo del mundo de la ciencia. Gozan del mismo carácter objetivo que las reglas de la lógica. Estos conocimientos son aceptados como intersubjetivamente válidos o compulsivamente obligatorios dentro del área de una ciencia o arte.
A continuación, se presentan algunos ejemplos y categorías de conocimientos que se consideran científicamente afianzados en los textos:
Conocimientos derivados de ciencias exactas: Algunos jueces consideran que los conocimientos científicos provienen de las 'ciencias exactas'.
Conocimientos de ciencias sociales, humanas y formales: Otros jueces incluyen en esta categoría los conocimientos de las ciencias sociales, humanas y también formales, como la matemática. Incluso, se ha sugerido que el saber jurídico sumamente aprobado y afianzado por la jurisprudencia podría considerarse conocimiento científicamente afianzado.
Conocimientos adquiridos mediante el método científico: Una sentencia de la Corte Suprema define los conocimientos científicamente afianzados como aquellos que se ajustan a conclusiones adquiridas aplicando el método científico. Este método se caracteriza por etapas de conocimiento, observación, planteamiento del problema, documentación, hipótesis, experimentación, demostración o refutación y conclusión (tesis o teoría).
Teorías y leyes de las diversas ciencias: Los conocimientos científicos están asociados a las teorías y leyes de las diversas ciencias, construidas mediante el método científico, cuya característica fundamental es la demostración.
Principios bien establecidos: Dentro de las generalizaciones científico-expertas se incluyen principios bien establecidos, como la técnica de identificación de huellas dactilares.
Leyes científicas: Las generalizaciones científico-expertas también se basan en leyes científicas, como la ley de la gravedad.
Conocimientos aceptados por la comunidad científica: Se considera conocimiento científicamente afianzado aquel que la comunidad científica acepta como tal.
Resultados de informes periciales: Típicamente, los conocimientos científicos se obtienen de informes periciales o de expertos en un área determinada. La prueba pericial que contiene elementos técnicos y científicos requiere una comprensión acabada de los métodos empleados, el razonamiento aplicado y las conclusiones del informe. Tradicionalmente, el uso de pericias se daba en áreas como la medicina, contabilidad, mecánica e ingeniería, pero ahora se incluyen ciencias "blandas" como sociología, psicología, psiquiatría o economía.
Es importante notar que, si bien la prueba pericial es el medio típico para incorporar conocimientos científicos al proceso, el concepto de prueba pericial es más amplio que el de prueba científica. La prueba pericial se refiere a cualquier conocimiento experto, mientras que la prueba científica se remite específicamente al conocimiento científico adoptado mediante el método científico. Por ejemplo, medir la extensión de un inmueble o realizar cálculos contables complejos involucran competencias técnicas, pero no necesariamente conocimientos científicos en sentido estricto.
Además, se ha señalado que los conocimientos científicos, al estar avalados por un método que otorga seguridad y grados de certeza, no pueden ser desatendidos por el juez. Una conclusión judicial contraria a un dato o información científica validada podría considerarse arbitraria. Incluso, una máxima de la experiencia "no fiable" puede ser considerada como tal si está falsada por algún conocimiento científico reconocible.
